El lugar concreto del emplazamiento de Castro es un amplio promontorio que se eleva en la margen derecha del río Guadajoz. Este primer emplazamiento se remonta al Bronce Final, corresponde a la parte superior del Cerro, lugar de fácil defensa semirodeado por el arroyo Pilatos. Esto no implica que haya sido así hasta nuestros días.
El relive del entorno
Altos cerros de admirables y amplias vistas componen el entorno de Castro, que declinan en laderas alomadas y suaves cañadas.

Todo esto lo podemos dividir en tres partes:
La Campiña que es una vasta extensión de tierra calma, que queda a la derecha del río.
La Mata que se denomina a las 10.000 Hras. plantadas de olivos que ocupan la margen izquierda del río.
La Ribera que está entre las dos zonas mencionadas antes, y que a lo largo de unos 15 Kms, acompaña el curso del sinuoso río en sus dos orillas.
El casco urbano actual de Castro del Río es fruto del crecimiento que a partir del núcleo de la Villa se irá articulando a su alrededor, desde la Baja Edad Media hasta finales del XIX, quedando casi inalterable desde entonces hasta ahora. Consta de dos partes: La mas antigua, incluida en el interior del recinto amurallado, que llamamos la Villa, y la parte moderna edificad a extramuros, que llamamos Arrabales.
Piérdase por la magia de La Villa.
El conjunto de la Villa es un conjunto de callejuelas y plazoletas que ofrecen un atractivo singular. El tramado de sus estrechas calles mantiene aún la configuración que le dieron los árabes, escondidos rincones sin salida posible, encaladas casa que hacen resaltar todavía mas su aire morisco.
De reciente construcción es el mirador, al que se accede a través de la calle Pósito (la calle de la biblioteca) y tras pasar por un arco, entramos en un mundo de sensaciones y unas geniales vistas de La Mata, del Puente sobre el río Guadajoz, y del Llano de la fuente, así como el mar de olivos que se presenta ante nuestra mirada. Lugar placentero donde sentarse a descansar y departir un rato en agradable compañía, con el fondo de un marco incomparable.
Por algunos lugares aún pueden apreciarse restos de sus murallas allá donde la expansión urbana quiso respetar. Restos de un castillo en ruinas, que según cuentan, fué construido tanto por árabes, como por cristianos. El núcleo central del barrio lo ocupa el templo de Ntra. Sra. de la Asunción, el edificio mas sobresaliente de Castro sin duda. Al parecer fué construido sobre una antigua mezquita. Destaca su torre-campanario que con sus casi 30 metros es el techo del casco urbano. Aunque cabe destacar distintos edificos, como el Colegio de San Pedro y San Pablo, "Las Escuelas Reales", El Colegio de las Educandas San Aciclo y Santa Victoria y el Pósito; lugar que servía para almacenar el grano.
Callecitas empedradas y sinuosas como La Palma, La Estrella, o Pósito de la que tenemos aquí una instantánea. El tiempo se detiene para que nosotros la contemplemos. De entre sus humildes casas, aparece de pronto la portada de una casa señorial antaño, con grandes ventanales adornados con sólidas rejas.
Y vea sus Iglesias....
Existen en Castro del Río numerosos edificios religiosos de amplia trascendencia histórica, debido a su antiguedad, contando algunos de estos con algunos siglos a sus espaldas, que claro está para soportar el paso del tiempo y el deterioro de la presión humana, todos han sufrido en mayor o menor medida alguna restauración.
Destaca entre todos la Parroquia de la Asunción, situada en La Villa, que data del siglo XIII. Otra no menos importante y de tanta o más trascendecia histórica es la iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, debido a lo cual el llano donde está ubicada recibe este nombre, el Llano de Jesús.
Debemos hacer mención a la Iglesia del Carmen, antiguo convento de Carmelitas Descalzas; a la Iglesia de Madre de Dios, (restaurada en la década de los 90) desde donde salen los Hermandos de la Bella Aurora, a las cinco de la mañaña durante la novena de la Concepción, en el mes de Diciembre.
También debemos nombrar (aunque debido a su estado de dejadez no esté abierta al culto) la iglesia de San Acisclo y Santa Victoria, en la Cuesta Santo Cristo, frente al Pósito. Existió otrora en Castro del Río un convento de las religiosas descalzas de Jesús María Escala Celi, sito en la calle Ancha, del que sólo se conserva el Campanario. Fué reconvertido en Instituto de F.P. y ahora en Casa de la Juventud, por el ayuntamiento
El agujero.
Pasee ahora por los Arrabales .
La parte mayor y más moderna es la que antes llamaban Arrabales que rodea la Villa (el recinto amurallado). Ahora se conocen por el nombre de sus calles y plazas: Casas Nuevas, Llano de Jesús, Plaza, Ancha, Alta, etc.... , aunque en el pasado se denominaban: Arrabal de Martos, de Madre de Dios, de la Corredera o Plaza. Aunque al Barrio Bajo más cercano al río, siempre se le ha llamado así.

La tradición de la Aurora.
La tradición de los campanilleros tiene su origen en las manifestaciones de religiosidad popular que giran en torno al Rosario de la Aurora y que servían para despertar a los hermanos y devotos, y anunciarles la salida del rosario al amanecer. Los hermanos de la Aurora acompañan con sus coplas desde la madrugada del 29 de noviembre hasta la del ocho de diciembre.
En Castro del Río se ha mantenido gracias a la Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora, con una versión localista de los campanilleros. Desde el Siglo XVIII se tiene constancia de la existencia de esta cofradía en la ermita de Madre de Dios, donde sus hermanos daban culto a la imagen de la Virgen de la Aurora.
Tradicionalmente el aviso se hacía con una campanilla y se acompañaba de canciones con letras marianas. Hasta hace algunos años, el rezo del rosario se realizaba por las calles de Castro durante los nueve días; en la actualidad es el día ocho de diciembre cuando se recorren al amancer estas calles, alternando el rezo con las coplas de la aurora.
Las canciones.
Algunas de las letras son de contenido "inmaculista", de ahí que desde antaño se celebre el rosario de la aurora en las nueve noches, del treinta de noviembre al ocho de diciembre.
Las coplas de la Aurora son canciones a cielo abierto cantadas en sus inicios por hombres que acompañaban sus voces con instrumentos de la música popular (campanillas, instrumentos de cuerda....). En la actualidad el viento y el metal enriquecen el grupo de instrumentos.
Los cantos son coplas de siete versos asonantados de medida irregular, formados por cuartetos y un estribillo de tres versos (con 6, 10 y 12 sílabas).
Se canta por una voz solista en su estrofa principal y es contestada por el coro en el estribillo, generalmente se canta en su totalidad por los miembros de la agrupación conjuntamente, a dos voces.
A continuación he insertado cuatro coplas, de un disco que se grabó a finales de los ochenta, con el patrocinio de la Caja de Ahorros de Córdoba, donde se intentaron recopilar, las distinas "auroras" de la provincia, como Benamejí, Priego.... Se editó en vinilo y casete, y ahora se ha podido digitalizar, para incluirlas en la página oficial del Ayuntamiento de Castro del Río, desde donde se han copiado. He transcrito además las letras de las cuatro auroras que puedes descargar i escuchar. Para que no se pierda el patrimonio cultural castreño. Ocupan de media unos 600 Kb, y duran 1'23. Botón derecho del ratón, Guardar destino como.

La Luna
Es María mejor que la luna,
y que las estrellas,
y mejor que el sol,
y mejor que los ángeles todos,
en una palabra la madre de dios.
ESTRIBILLO
¡Hermoso farol, hermoso farol!
Qué su luz ilumina en el cielo
y baja a la tierra con su resplandor.
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Los hermanos
Los hermanos de la Bella Aurora,
por calles y plazas salen a muñir,
no le temen ni al frío ni al agua,
ni a las malas noches,
ni a lo porvenir.
ESTRIBILLO
Para ser así, para ser así,
de la caman salen presurosos,
y al santo rosario vienen a asistir.
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La entrada.
A la entrada de Castro del Río,
a mano derecha repara y verás,
Nuestro Padre Jesús Nazareno,
con la cruz a cuestas,
que al calvario va.
ESTRIBILLO
¡Esto es de admirar, esto es de admirar!
Qué la casa que tienen por templo,
le llaman por nombre el Santo Hospital.
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La aurora.
La aurora la tienes en tu puerta,
ni te llama ella ni te llamo yo,
que te llama la boca de un ángel,
levántate hermano y a alabar a Dios.
ESTRIBILLO
¡Vamos a alabar, vamos a alabar!
A Jesús, José y a María,
y a las tres personas de la Trinidad. |
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