Imagen previa
Volver al menú.
Próxima imagen

Reseña:

Esa noche de antes, en mi pueblo era feria, pero aún así me acosté a las once, que como todas las subidas al Veleta, la semana anterior había estado cogiendo papas. O sea madrugones de cinco i media todos los días. Pero subir al Veleta, siempre se me ha dado "bien". No recuerdo ni pájaras, ni pinchazos -salvo bajando- ni calambres ni nada. Todo bien.

Clica para ampliar.