Reseña:
Y la cara es de frío, frío frío frío.... Ni la manta me consolaba porque no sabía como la iba a agarrar. No pedí que me dieran de comer por vergüenza, pero iba hasta para eso, ahora eso sí, se desvivieron por mí en meta. La manta fué todo un detalle, siempre la recordaré como un símbolo de sufrimiento.
"¿Qué somos valientes ó carajotes?" Le pregunté a un hombre i me respondió: "Valientes hombre, valientes" Y casi se me saltan las lágrimas. Miseria, mucha miseria.... Pero volveré. Tengo que subir de nuevo el Puerto de las Palomas, pero si nos hacen pasar por Zahara de la Sierra i esa calle empedrada que no esté mojada que la pueda subir a pedales. El año que viene más, no hai más fotos. |